Ayer volvimos a vivir uno de esos días que se graban en la memoria. Nuestras calles se llenan de palmas, cantes y bailes por sevillanas, que son lo nuestro.
La misa cantada a dúo por los coros infantil y adulto de la Hermandad ya hacía presagiar un hermoso día, rematado ya en la Dehesa por cuadros de cante y baile improvisados, realmente preciosos, después de atravesar con la carreta los pinares de Colinas y Los Montes.
Gracias a quienes hciieron posible esa maravillosa jornada.
Hpy, ya se ha reanudado el camino.

