¡Buen camino, romeros!
Nuestras calles ya respiran ese ambiente tan especial que anuncia la llegada de un nuevo rocío. El sonido de los tamboriles, el paso de los simpecados y el encuentro entre hermandades vuelven a llenar nuestro pueblo de emoción, tradición y sentimiento rociero.
En esta jornada de lunes hemos tenido el honor de recibir el paso de distintas hermandades que continúan su camino hacia la Aldea, compartiendo con nuestro pieblo momentos de convivencia, fe y devoción.
La Puebla se convierte estos días en punto de encuentro rociero, donde cada carreta, cada sevillana y cada oración forman parte de una tradición que une generaciones y mantiene viva nuestra identidad y nuestras raíces.

