En la tarde de ayer volvimos a tener una cita con la tradición, con nuestras raíces y nuestra historia.
Una magnífica procesión, con un pueblo y su gente engalanados, que discurrió con fluidez y sobriedad, volvió a regalarnos la sonrisa de unos niños vestidos de comunión, la belleza de las mujeres de mantilla, el particular sacrificio de los costaleros cuando concurren tan altas temperaturas, la delicadeza de los exornos y tantos otros detalles que dejan huella.
El acompañamiento musical, con Esencia, el Carmen de Salteras, la Banda Municipal de La Puebla, o Capilla Musical Ars Sacra, aportó las notas precisas de emoción.
¡Gracias por la elegancia! ¡Gracias a todas las personas que lo hacen posible!

